sábado, 17 de noviembre de 2012

Sobre la Escansión




Rilke, Rainer Maria, Author, 1875-1926.Fragmento de Elegías de Duino



Sobre la Escansión


Autor: Marco Antonio Loza Sanjinés



Escansión


Según un Diccionario de Retórica (1), escansión es la división de un verso con fines analíticos y descriptivos, se busca identificar las unidades métrico-rítmicas, al hacerlo “se acostumbra separar las unidades, subrayar los acentos versales y señalar los versos con números y letras” (el énfasis es nuestro).

La sesión de tiempo variable


Existe un punto crucial en la práctica analítica desde Lacan, este es la sesión denominada “variable” o, también considerada, a veces, “corta” en comparación con la convenida y rígida. En: “Función y Campo de la Palabra y del Lenguaje en Psicoanálisis”, en el contexto de su expulsión del Instituto de Psicoanálisis de París, Lacan tiene que dar cuenta de su posición en cuanto al mayor motivo de tal expulsión, este es el que no llevaba a cabo las sesiones didácticas reguladas de 55 minutos. Propone que el tiempo del análisis debe estar de acuerdo al tiempo del inconsciente y por tanto de la palabra, puesto que “el psicoanálisis no tiene sino un médium: la palabra del paciente.” (2)  Y toda palabra se dirige a alguien, pide ser escuchada, busca una respuesta, aunque ésta sea el silencio. Si la palabra se dirige al psicoanalista entonces busca en él una respuesta puesto que está en el lugar del Sujeto Supuesto Saber, por tanto el psicoanalista no debe olvidar que cualquier respuesta de él tiene efecto en el paciente, “por eso el psicoanalista sabe mejor que nadie que la cuestión en él es entender a qué “parte” de ese discurso está confiado el término significativo…(3)

Aquí, se instala el mecanismo de la escansión, la escansión es una “puntuación afortunada” dice Lacan y es la que da sentido al discurso del sujeto. “Por eso la suspensión de la sesión de la que la técnica actual hace un alto puramente cronométrico, y como tal indiferente a la trama del discurso, desempeña en él un papel de escansión que tiene todo el valor de una intervención para precipitar los momentos concluyentes.(4)
Vemos pues, que hay dos tiempos: el cronológico y el tiempo del inconsciente; al igual que un verso debe ser escandido para dar con su significación, el discurso del sujeto debe pasar por  el corte de su decir para que quede modulando su sentido. Al respecto debemos decir también, que el tiempo del inconsciente tampoco es el tiempo psicológico de los fenomenólogos, para Lacan este tiempo corresponde al tiempo imaginario de la consciencia.

La escansión siempre tiene el estatuto de una interpretación pero no al revés, no toda interpretación es escansión. La escansión de la sesión introduce el tiempo como un concepto operativo.
Recordemos que el análisis no es una relación de yo a yo puesto que supone un tercero: el lenguaje, el discurso mismo, por eso la escansión, la detención de la sesión, no sólo recae en la aparición de un sentido nuevo sino que impide al sujeto dividido por lo que ha podido decir. Por otro lado si el análisis no consiste en una relación de un yo con otro yo, no podemos saber cuánto durará el tiempo de comprender para un sujeto determinado, lo que sí sabemos es que debemos empujar un momento de concluir pues éste no es automático, el corte de la sesión impulsa al sujeto a concluir sobre su decir en una sesión determinada. Para aclarar esto tomamos el siguiente ejemplo:

La psicoanalista Françoise Schreiber cuenta que, en una sesión cuando analizaba a un sujeto femenino se da la siguiente escansión: “Una vez más ella recordaba a ese hombre que había amado. Dice: “¿Cuánto tiempo más voy a hablar de él?”. A lo que yo objeté: … O de ella –lo que trajo “un no comprendo…”, con el cual corté la sesión.” (5)
En el ejemplo veíamos a la escansión como acto que consiste en dar por finalizada la sesión, en el que podemos distinguir dos dimensiones: una estructural y otra temporal, la primera implica reconocer la estructura y el real que insiste en lo que siempre dice sobre el hombre que ha amado, mediante la interpretación que hace la analista; la segunda dimensión, la dimensión temporal de la escansión como instante del corte de la sesión, vemos que ambas dimensiones se encuentran en una “puntuación afortunada” y que da “su sentido al discurso del sujeto” (6)



Notas

(1) Diccionario de Retórica y Poética. Helena Beristáin. Editorial Porrúa, México, 2000.
(2) Función y Campo de la Palabra y del Lenguaje en Psicoanálisis. Escritos 1. Editorial S. XXI, México, 1998, Pág.:237.
(3) Id. Pág.: 242
(4) Id. Pág.: 242. Este es el texto muy citado a la hora de considerar la escansión como interpretación y como corte de la sesión.
(5) Tomado de IRMA el Cálculo de la Interpretación. Editorial Atuel-Anáfora. Buenos Aires, 1995.
(6) Lacan O.C. Pág.: 242

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